Me pase los siguientes dos días metida en la cama mientras me sentía mal, no comí ni me duche, me sentía tan miserable que no podía hacer nada, levantarme de la cama ya era un esfuerzo enorme por lo que no lo hice. En el hospital nos obligaban a movernos para que no nos auto compadeciéramos, para evitar que nos sintiéramos más desgraciados de lo que ya éramos, pero no se daban cuenta de que acabábamos de pasar por una desgracia enorme y el simple hecho de levantarnos de la cama era un logro enorme ¿Por que no lo veían? Nos trataban como locos por tener ataques de pánico o por no querer hacer cosas, pero yo solo veía gente que estaba pasando un mal momento y que luchaba por encontrar el sentido a su vida, luchaba con los deseos de morir. —¿Estas segura de que no quieres comer?—me pregunto

