CAPÍTULO 38

1082 Palabras

PV LIAM El olor a hospital es lo que llega directamente en mi nariz, trato de llevar mis manos a la cabeza que siento que me va a estallar, pero fallo ya que una de mis manos la tengo inmovilizada. ¡Dios me duele todo! Abro mis ojos poco a poco para adaptarme a la luz del día, en ese momento entra un doctor. —Señor Berlusconi ¿cómo se siente? —Quiero ver a mi esposa — le digo ignorando su pregunta, ya que si le digo como me siento no me dejará salir de este lugar. Y también porque es lo que quiero, quiero que mi bella nena entre corriendo y me abrace, que me diga que todo está bien.  —Enseguida le digo a sus familiares que ya despertó, para que puedan pasar a verlo. Cierro mis ojos y pienso en mi nena, no le puede pasar nada a ninguno, Natasha y mi hijo son los más importante para mí,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR