17

827 Palabras

Parecía que arrastraba a un c*****r. Dalia lo sostenía con toda la capacidad de su humilde existencia, mientras que las piernas de Minho parecían haber perdido toda su fuerza para moverlo. La primera lágrima cayó segundos después de dar el quinto paso, y la peli azul le acarició el brazo para darle apoyo. Como si fuera un bastón lo guio a su hermano, y Dalia pese a no demostrarlo estaba tan sorprendida como Jan, que no daba indicios de despertar de su shock. Ella no era muy buena para reconocer rostros, pero cuando vio a Jan le dio una sensación de familiaridad, intuyo que de algo lo conocía, a alguien le hacía recordar. Pero no podría haber imaginado que se trataba de su mejor amigo Minho, mucho menos que el pelinegro que le había causado interés fuera su hermano. Una mano sobre la suy

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR