Fui siempre el favorito de mi madre, pero eso nunca me ha importado porque detesto los favoritismos. Conozco las heridas que mi madre ha dejado en mi hermano mayor y sé que él aún no se da cuenta de ellos, por más que los tenga presente, lo vi esforzarse toda su vida para obtener al menos una gota de aprobación y cariño de mamá. Me ha dolido verlo, siempre ha existido ese quiebre abismal y oscuro entre ellos dos y Jan luchaba por saltarlo aunque supiera que es imposible. Crecer sin el a mi lado ha sido más duro de lo que hubieran pensado, mi madre no sabía cómo tratarme, puesto que toda mi niñez fui casi criado y cuidado de Jan, ella solo existía en el jardín con sus lienzos y pinturas y en la cena donde me preguntaba qué tal me había ido con la psicóloga. Me cambio de escuela al poco tiem

