"Por eso juzgo y discierno, por cosa cierta y notoria, que tiene el amor su gloria a las puertas del infierno” Miguel de Cervantes El tiempo transcurre indetenible y te va haciendo cada vez más lejano el pasado. Incluso algunas emociones crees haberlas dejado de sentir. Basta un gatillo mental para revivir un episodio de esse pasado. Continué mi vida, intentando convencerme a mí misma, que estaría bien. Creí estarlo. Después de volver de las vacaciones de semana santa, nos reunieron para programar el último trimestre educativo. No era fácil la convivencia en el liceo, me refiero no sólo a los jóvenes inmaduros, sino a los adultos, quienes resultabamos ser más intolerantes y agresivos que los propios estudiantes. Creencias religiosas, sociales, políticas, eran las que reinaban en el l

