Miré alrededor entre Claire, Josh y Miranda. Fruncí el ceño cuando miré en dirección a Miranda, quien tenía una gran sonrisa en su rostro. —¿Por qué todos me están mirando así? —Decir que estaba confundida era quedarse corta. ¿Tenía algo en la cara? ¿Había crecido cuernos en mi cabeza y ahora pertenecía a los abismos más profundos del infierno? ¿Qué era? —Bueno, Ava, son tus ojos —tartamudeó Josh. —¿Mis ojos? ¿Qué tienen mis ojos? ¡No puedo verlos! —Sentí pánico. Pensé que había estado ciega por un momento, pero podía verlos, así que sabía que ese no era el caso, idiota. Sentí a Charlotte reírse de mí. —Aquí, acércate al borde del agua y míralo tú misma —ofreció Miranda. —Ni siquiera… —Josh fue interrumpido por una fuerte bofetada que asumí que fue Claire para que se callara. —Ay, ca

