Domenico Estaba en Roma detrás de un jugoso negocio que me dejaría muy buenos beneficios a largo plazo. No tendría que preocuparme porque otro intento de narco me robará ni mi puesto ni mi dinero ya no tenía competencia. Con el tiempo me convertí en el más temido y despiadado de todos. Me había hecho de un nuevo nombre y de una nueva identidad ahora me conocían como Sebastián Kane Martinelli un primo lejano del "desaparecido" Doménico y nadie lo refutaba si no quería perder su vida. -¡Señor! Una llamada para usted-. Me interrumpe uno de mis hombres justo en medio de la reunión. Después de pedir disculpas salgo para atender la llamada. Se trataba de Marcelo que llamaba para hablarme de algo importante. Pensando que talvez eran problemas que se habían presentado deje que continuará y cuá

