Cuando creo que todas las aguas vuelven a su caudal estás vuelven a agitarse y está vez por mi culpa. Estaba besando a Marcelo y no sé ¿Que paso? que seguimos el beso cuando somos interrumpidos por una puerta que se azota y a Marcelo que es arrancado de mi lado. Veo a Doménico que está sobre él, golpeándolo tan fuerte que creo lo matará. -Domenico ¡suéltalo!- Grito para que pare pero no me escucha. -¡Suéltalo!- Le vuelvo a gritar pero nada que escucha, por lo que me acerco para tomarlo por la espalda y es inútil este hombre es gigante y provoca que me caiga de espaldas. Al ver que no puedo hacer nada, salgo al pasillo y gritó para que alguno de los guardaespaldas venga a ayudarme, finalmente lo logró y llegan dos hombres a mi rescate, que logran separarlos y se llevan al pobre Marcel

