133 El punto de vista de Sofía Parpadeé y abrí los ojos, sintiendo mi cuerpo como si hubiera sido aplastado por una montaña. Cada m*****o le pesaba y le dolían todos los músculos. La tenue luz de la habitación parpadeó mientras me adaptaba a estar despierto, pero aún no había llegado a ese punto por completo. Mi mente se sentía confusa, los restos de cualquier droga o hechizo que hubieran usado aún persistían en mi sistema. Lo último que recordaba era haber sido atrapado, torturado: mis captores me llevaban de un lugar a otro. Y luego… nada. Sólo dolor, cansancio y oscuridad. “¿Ian?” Mi voz salió como un débil ronco, pero sentí su presencia incluso antes de verlo. Estuvo a mi lado en un instante, su cálida mano envolviendo la mía. “Sophia”, respiró, su voz llena de emoción. “Estás des

