Hugo miró a Vincent desde el otro lado de la mesa con una expresión dura, y sus ojos, fijos en su hermano mayor, dejaban entrever lo poco o nada que confiaba en él. Dejó el tenedor a un lado de su plato de lasagna y se cruzó de brazos antes de hablar. — Primero, quiero que sepas que no voy a venderte mis acciones. Eso no va a pasar, no le haré esto a Sarah. —soltó con un tono directo, sin rodeos, pero sin apartar la vista de Vincent, quien intentó no mostrar su decepción demasiado abiertamente, pero sus dedos tamborileaban ligeramente contra el vaso de whisky. Sabía que Hugo no lo pondría fácil y que tal vez necesitaba un plan B. Afortunadamente, Hugo no había terminado de hablar. —Conozco a un socio minoritario que está interesado en vender su parte. —dijo

