La emoción y la esperanza creció en el pecho de Bastián al escuchar las cortas, pero sinceras palabras de Abby, desde un principio supo que no sería fácil, y aunque realmente fue un tanto complicado por la renuencia de esa mujer que hacía latir su corazón con fuerza, había valido la pena porque al fin comenzaba a ceder, ese solo era el comienzo. Por dentro, Bastián celebraba con un baile exagerado y gritaba de felicidad, pero por fuera, solo dejó ver una ligera sonrisa que marcaba el hoyuelo en su mejilla. “Este ha sido el primer paso hacia su corazón.” Pensó Bastián, sin dejar de observar los ojos de Abby y tomó un gran riesgo al tomar sus suaves manos sobre la mesa, y aunque a ella le pareciera fuera de lo común aquello, no le dio demasiada importancia, en cambio, Bastián

