Todos los presentes ajustaron sus posiciones, buscando un lugar cómodo para ver lo que aparecía en la pantalla, una habitación pintada de blanco, con una cama, vi que Lastri acababa de llegar allí escoltada por dos enfermeras. Entonces se quedó sola. La observé sentada en silencio con los ojos desviados. El señor Darwin me pidió que me sentara a su lado moviendo un taburete hacia mí. Al principio quise sentarme, pero no lo hice al ver los movimientos de alguien que me llamó la atención. Parecía nerviosa, de pie frente a la puerta como si estuviera esperando a alguien, su otra mano sostenía un teléfono móvil, como si estuviera ocupada en contactar con alguien, también tenía una mirada de fastidio con los ojos fijos en su teléfono móvil, mi frente se arrugó mientras la observaba. —Señor Da

