Ivoh regresa a la villa, camina a paso lento, tortuoso, perdido en sus pensamientos y en los recuerdos de las palabras que Sam dijo tan ferozmente, no quiere admitirlo pero lo han herido, profundamente y es que los errores del pasado lo siguen, aun cuando haya sido obligado a llevarlos a cabo, son algo que no desaparece, algo que él no puede perdonarse y no sabe por cuánto tiempo esto será así. Observa delante de él, su esposa habla animadamente con Victoria quien parece bromear con Draco y Aléh sobre temas triviales, los ojos del menor de los Coll se enfocan en su adorada pelinegra; desde el primer momento que la vio supo que ella formaría parte importante de su vida pero no imaginó hasta qué punto, no pensó que iba a ser la única persona en su eterno mundo capaz de volverlo humano nueva

