NAJWA Estaba tan feliz por mi compromiso con Christian porque pensé que mi padre jamás estaría de acuerdo en que estuviéramos juntos y mucho menos que nos casáramos, pero esa felicidad se fue por el caño cuando entre a mi habitación y vi a Hasán sentado en el sillón con una pistola en la mano. Se preguntarán porque no grite en cuanto lo vi, ¿verdad? Pues no lo hice porque me amenazó con matar a Christian si gritaba y supe que no me estaba mintiendo cuando le vi los ojos de odio que tenía al nombrarlo, pero no pude soportar que sus manos me tocaran y empecé a forcejear con él, rompiendo el jarrón de flores que había en la habitación antes de gritar. Afortunadamente, no paso nada malo, pero no puedo sacar de mi cabeza la imagen de Hasán apuntándole a Christian a la cabeza, es que no quier

