Día 25 4:00 am de la mañana de mi día número 25. ¿Estado? Despiertísima y potenciada con tres tazas de café. En serio tres tazas de café. Ello porque no solo había dormido que si 1 hora desde el día de ayer, sino que usando mi preciosa nueva laptop había buscado y encontrado una agencia de viajes que me garantizaría al siguiente día un viaje a un destino playero. No había sido a las Bahamas como hubiese esperado o Hawái, eso sonaba muy fancy, pero las agencias que contacte me dijeron que debía esperar aunque sea 48 horas para reservar sus paquetes. 48 horas era mucho, por lo que simplemente me incliné por una estadía de una noche en un hotel de lujo playero. Destino al cual necesitaba tomar un vuelo local. Necesitábamos. Porque sí, planeaba irme con Antonio. Aunque este todavía no lo

