CELIA: Llegamos en un lujoso auto frente a la mansión de los Williams. Máximo abre mi puerta y toma mi mano para entrar a la gran mansión. Entregamos nuestras invitaciones y entramos al lugar que está lleno de personas. Observo como Martha y mi hermana se acercan a nosotros con una sonrisa fingida. – Buenas noches hija ¿Cómo estás? Me pregunta Marta. Alzo las cejas y la miro extrañada. – Creo que es lo menos que te interesa... Pero bueno, estoy perfectamente. – No digas esas cosas... Me alegra que estés bién. Me sonríe falsamente y se dirige a Máximo. – Me alegras qué hayas venido Máximo ¿Te gustaría dar un paseo conmigo? Así te muestro mi mansión y conoces más el lugar. Máximo suspira, me toma de la cintura y me acerca más a él. – Discúlpeme señora Williams, pero no pienso se

