Regresó a mi cuerpo y me encuentro de nuevo en mi habitacion Darcel me acaricia el cabello y mi cabeza descansa en su pecho Levanto mi mirada y sus ojos rojos me reciben - ¿ la mandaste al infierno? - pregunto, la mano en mi cabello deja de acariciarlo y solo descansa Darcel me mira fijamente buscando algo en mis ojos - si - su afirmación es dura - yo también estuve allí Confiesa - ¿ para que? - pregunto - la muerte era una salida muy fácil para Leah, y de vez en cuando en el infierno no hacen bien las cosas. Yo mismo me encargue de torturar a Leah durante siglos y todavía no es suficiente castigó Miro a Darcel y tomó su mano entre la mia, beso su mano y sus ojos se cierran - lamento todo - Darcel no abre sus ojos pero se que me escucha - ni Bastián ni Luana merecían nada de

