Capítulo 20: Alejate Lobo Cuando me acerco y él me besa en la mejilla como saludo, su mano se acerca a mi cintura, jadeo al sentir su toque caliente, cuando él aplica una ligera presión en el punto que sabe es mi punto debil. —No he venido para eso —digo, alejándome de su agarre. —No, has venido para trabajar. —dice—. Porque no vas a admitir que conmigo eres realmente tú y que me deseas con locura. Lo miro cuando me sirve un vaso del vino blanco y me lo ofrece. La bebida me recuerda a Mateo. Niego con la cabeza. Siento remordimiento a pesar de que no he hecho nada. —Yo no... —dije—. No sé realmente lo que soy. Tenía una completa confusión, pensaba miles de cosas, en mi futuro, en mi pasado, en mi presente, en todo. Suspiro, ¿por qué es tan dificil? —Entonces que mal que no lo sep

