43 Paige llora de nuevo, pero ya no tiene lágrimas. Probablemente está demasiado deshidratada. —Pásame los sándwiches. Paige se queda mirándolo. —No te sirven de nada. Sólo te darán más sed si los comes. Ella lo piensa, luego agarra los sándwiches. Se los lanza a la cabeza. Beliel ríe cuando rebotan en su pecho y caen en pedazos sobre su vendaje ensangrentado. Él arma uno de nuevo y le da un mordisco —no eres muy inteligente, ¿verdad? Paige pone su cabeza sobre sus brazos y se queda muy quieta, como si se hubiera rendido. El video se oscurece. Me sorprendo a mí misma preguntándome si Paige logró salir con bien. Por un momento, me olvidé de todo lo que ha pasado. Claro que no salió con bien. Doc pone su dedo sobre el botón de pausa. —¿Ya fue suficiente? —No —le digo con los dien

