30 Raffe salta sobre Beliel y abalanza sus alas contra él, tratando de cortarlo por la mitad. Beliel salta hacia un lado. Apenas logra evitar el golpe. Arroja una caja enorme en la dirección de Raffe. La caja se estrella contra uno de los postes de luz. El foco se rompe y la luz parpadea, iluminando a los combatientes con una luz que parece estroboscópica. Chorros de sangre gotean por la cara burlona y los brazos de Beliel. —Admítelo. Te gustan tus nuevas alas. ¿Por qué conformarse con plumas mullidas cuando se puede tener libertad y poder? —Podría preguntarte lo mismo, Beliel —Raffe avanza amenazadoramente hacia Beliel. —He tenido toda una vida de libertad y poder. Es hora de un cambio. Un poco de respeto. Un poco de admiración merecida, ¿no te parece? —se rodean el uno al otro, com

