12 Esa noche tengo un sueño muy extraño. Estoy en una pequeña aldea de chozas hechas de barro con techos de paja. En el centro hay una enorme hoguera que ilumina la noche. Todos los habitantes están disfrazados, comiendo, bebiendo y corriendo alrededor del lugar. Hay música y varias personas giran en torno al fuego, lanzando cosas dentro de la hoguera. El evento tiene todas las características de una fiesta, pero la gente está demasiado alerta. Miran detrás de ellos en la oscuridad a cada rato y escucho pocas risas. La gran hoguera arroja largas sombras contra la ladera, que se mueven y bailan como una criatura siniestra. Tal vez me asusta porque la gente lleva puestos disfraces de monstruos que son demasiado reales para mi gusto. No son de látex ni de plástico, nada artificial que me

