Cuando entro a las oficinas todo parece igual, Benet me dio mi gafete antes de entrar, así que tengo acceso sin que nadie me pregunte nada, me dirijo a la oficina 33 donde me esperan, a lo lejos veo que está vacía aún, y de pronto un grito llama mi atención
—No puede ser— Me dice una voz potente pero inconfundible, es Vikram, no les hable antes de el, Vikram es el niño al que le di patadas en la guardería, es un año más grande que yo, y después de varios años, nos encontramos en la primaria, y yo lo defendía, porque Vikram es gay, y lo molestaban mucho, desde entonces somos amigos, el es algo alto, tiene ojos verdes de cabello chino y rubio, y siempre me amenaza con cobrarme lo de las patadas, somos increíblemente unidos, él sabe todo de mi y yo de el. Sus padres también murieron, pero el nunca quiso salir de la agencia, y aunque no se lo diga, es un maldito genio de las computadoras, es analista. Verlo me alegra el día, corro hacia el y lo abrazo, el me regresa el abrazo con las mismas ganas
—Pequeña me alegra verte de nuevo— Dice aún abrazandome— ¿Que haces aquí?
— Me citaron para una misión
—¿De verdad?¿A qué oficina?— Giro la cabeza para ver el número
—33— Le digo y el grita de emoción de nuevo
—Yo también voy a esa oficina— y entonces entiendo su emoción, cuando éramos pequeños siempre pedíamos que nos pudieran en la misma misión, pero nunca lo hicieron, y ahora es como un sueño. Así que los dos nos dirigimos allá, como aún está vacía platicamos, entonces entra la subdirectora Casidy, junto con el equipo habitual, agentes de respaldo, analistas
—Bien vayamos directo al punto— Dice mientras toma asiento— Están aquí para una misión— Dice y prende la presentación donde muestra infinidad de obras de arte— Hemos detectado que han desaparecido muchas obras de arte, y sabemos que el ladrón principal, se hace llamar Ra
—¿Principal?— pregunto confundida
—Asi es el principal, porque tenemos la creencia que no trabaja solo o sola, ya que las obras que han robado necesitarían a más de una persona para realizar el trabajo— Dice mientras me observa de forma orgullosa— Creemos que estas personas están dentro del colegio Paradise, ya que se hizo el análisis de cada familia que está dentro de ese colegio y son los únicos que pueden tener acceso a los recursos para hacer esto, así que ustedes entrarán con sus nombres, pero diferentes vidas, no dormirán ahí, sino en una casa cercana, con sus "padres", y es ahí donde podrán verificar la información— Termina nos dan los folder con nuestras historias para aprenderlo, así que se retira y nos deja solos, cuando tomamos el vuelo hacia Zurich me quedo dormida, ya que no he podido hacerlo desde que empezó esto. Cuando despierto Vik mi mira
—¿Que?— le digo brusca y le aviento algo
—No te despediste de mi— Me dice triste
—No me despedí de nadie— Le digo
—Yo no soy nadie hermanita— Me dice y yo frunzo el seño de que me diga así
—No estaba bien, tenía problemas y no supe que hacer, pero te heche mucho de menos— Le digo y recargo mi cabeza en su hombro— ¿Porque me dices hermanita?— Le digo y me extiende el folder
—Creo que debes empezar a estudiar— Y eso hago. Cuando leo veo que seré una niña retraída, con opción a cambio si la circunstancia lo amerita, pero en este caso prefiero no llamar la atención, estudiaré el primer año de artes, resulta que Vik es mi hermano y el estudiará Administración, nuestros padres Natalie ama de casa y Yeshua tiene una empresa árabe (misma que se usa para todas las misiones que requieran dinero).
He escuchado de esos dos agentes, son buenos, y creo que los escogieron para justificar las diferencias genéticas entre Vik y yo. Cuando llegamos al aeropuerto, nos espera un auto de la agencia y nos vamos a la que será nuestra casa, que resulta ser una mansión de lujo.
Vik y yo nos miramos sorprendidos, en 18 años nunca me había tocado una mansión y por lo que se a Vikram tampoco.
Al entrar vemos que ya nuestras cosas están en nuestros respectivos cuartos, que de ser sincera parecen prisiones, muy sencillos, y no me molesta, pero si algún día traemos personas aquí, notarán algo extraño.
Las clases empiezan al día siguiente y debemos presentarnos temprano para que nos den nuestros horarios y demás cosas.
Esa noche puedo dormir tranquila, pero Vikram me manda mensajes a las 2 am, y me causan gracia, porque el parece estar nervioso, voy a su habitación y platicamos en la noche, el va a robar unas cervezas que se termina convirtiendo en una pijamada.
Al día siguiente nos levantamos con algo de resaca, yo me voy a mi habitación, me tomo una larga ducha y salimos caminando, considerando que no está lejos la escuela.
Cuando llegamos algunos estudiantes nos ven curiosos y otros nos ven mal, alcanzó a escuchar a unas chicas decir por lo bajo "vinieron caminando", así que al parecer si son muy elitistas aquí, en ese momento pasa corriendo un chico el cual golpea mi brazo y se cae el café que traía en la mano, me salpica un poco los jeans, fijo la mirada en el, es un chico alto, cabello completamente n***o, y algo largo, ojos grandes y de un verde intenso, a su lado va una chica rubia, alta, ojos azules y con un cuerpo increíble, con una mini falda que no deja nada a la imaginación
—Carajo— Digo y lo fulmino con la mirada, el voltea a verme y una sonrisa burlona se dibuja en su cara, algo en su expresión me molesta y solo le enseño el dedo medio, y su sonrisa desaparece un momento, mete su mano sus pantalones saca un billete y me lo avienta, este me rosa el pecho y car al suelo
—Para que compres otro— Dice burlándose de mi, y su acompañante se ríe a carcajadas. Vikram me toma del brazo y me jala hacia el pasillo que lleva a la dirección.
—No empieces con el pie izquierdo hermanita— Me dice y yo le sonrío, respiro para tranquilizarme, y me guía hasta la dirección donde nos dan nuestros respectivos horarios, yo veo el mío y me dirijo a la clase de historia del arte, cuando llegó el salón ya está lleno y en silencio, el profesor me mira sorprendido
—¿Eres Max?— me pregunta y yo asiento— Adelante— me dice y señala el lugar vacío está una fila más abajo de donde están los dos idiotas de la mañana
—Muy bien muchachos empecemos a ver qué es lo que recordamos del arte— y nos da unas hojas— Este es un examen diagnóstico, no tiene validez para ustedes pero yo quiero saber de dónde partimos— y toda la clase se queja, me da mi hoja, y en lugar de contestarla, volteo a ver a la clase completa, los observo uno a uno, incluyendo al profesor que está en su escritorio leyendo un libro de Tolstói, mientras los análiso a todos, me encuentro con unos ojos verdes observándome, me sostiene la mirada un momento, y después sonríe de lado, pero sin dejar de mirarme, hasta que su eterna acompañante se da cuenta y le pega suavemente en el brazo, así que el baja la mirada y se pone a contestar el examen
—5 Minutos muchachos— Dice y yo me pongo a contestar el examen, esta fácil, así que terminó más rápido, se lo entrego al profesor y todos me observan ya que fui la primera, el profesor lo lee y se sorprende al leer mis respuestas
—¿Has estudiado algo de artes antes?— Me pregunta y yo solo me encojo de hombros sin darle importancia.
—¿Me puedo retirar?— Pregunto y él me observa sorprendido igual que toda la clase
—la clase dura dos horas jovencita— Me dice algo molesto
—De acuerdo— Digo me encojo de hombros y me siento en mi lugar. De pronto entra alguien en el salón y le da un papel al profesor
—Max, tienes que ir a la oficina de la directora a ver tus optativas— Me dice y yo sonrío, me levanto, camino hacia la puerta, volteo a dar el último vistazo a mis compañeros, y me encuentro con esos ojos verdes mirándome, los ignoro y me voy a ver a la directora.