Capítulo 6. Cambiando de vida. Parte 2

1937 Palabras
Charles Robinson POV   Soy el CEO de una multinacional, lo que deseo siempre lo obtengo, tanto en mis negocios, como en mi vida personal, mucho más en el aspecto s****l. Mi secretaria ejecutiva, ha sido uno de esos deseos que quiero, desde que llegó, y tuve en mis manos su hoja de vida, y vi su foto, esa inocencia en sus ojos, era algo sumamente excitante para corromper, la idea de tenerla bajo mi cuerpo y perpetrar el suyo mientras observo como se escabulle la inocencia de sus ojos en cada envestida, es algo que me pone. Pero el licenciaducho de Bernard ha impedido mis planes, si es cierto lo que ha dicho y ella es la nueva dueña, ahora llegar a ella será más difícil. Tendré que esperar a la gala anual para hacer mi movimiento.   Eloise POV   Fue un poco incómodo lo que sucedió con el Señor Robinson, nunca se había comportado así conmigo y me sorprendió lo que hizo Alexandre y sobre todo la amenaza acerca de la mansión, cada vez me intriga más, y no sé si he tomado la mejor decisión. Salimos de la oficina después de firmar mi renuncia, por fin le he dicho adiós a ese trabajo, si bien me daba de comer, estaba haciendo algo muy por debajo de mis capacidades, aunque ciertamente me había conformado. Ahora nos dirigimos a la casa de mi abuela, está ubicada en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, la mayoría de las casas son monumentales y el servicio de transporte público es casi nulo. Nos paramos frente a una reja con herrería muy elaborada, aparentan flores de lis, con ramas y hojas y un escudo que aún no logro descifrar. La reja se abre con un control de mando a distancia, entramos y vamos por un camino empedrado rodeado de árboles bañados en tonalidades amarillas, por sus flores, y alrededor pasto color verde brillante creando un hermoso contraste, al fondo se ve la construcción. La casa es de dos pisos con adornos de piedras en la fachada, que da un aire rustico, el estilo es tipo texana con grandes ventanales a lo largo de sus paredes, tiene un área semicircular, al parecer es parte de la estancia, pero rompe con las líneas y da un aire de armonía al combinar diferentes tipos de profundidades. Se estaciona y como siempre, todo un caballero me abre la puerta y me toma la mano, ya me estoy acostumbrando a su toque, aunque no puedo negar el hormigueo que me hace sentir desde donde nuestras pieles se tocan y llega hasta mi estómago. Nos recibe Marie y Pietro, los recuerdo del despacho y los saludo nuevamente, pero ahora estrechando su mano. Nos adentramos a la casa y quedo con la boca abierta, no es ostentosa la decoración, pero sí hay cuadros o réplicas de artista famosos, es una combinación entre clásico y moderno. Alexandre me jala para atravesar la estancia hacia el otro extremo donde abre una gran puerta de vidrio y deja al descubierto el acceso al patio de atrás donde se encuentra una piscina y un jacuzzi, si estaba sorprendida, ahora más al ver las tonalidades amarillas, naranjas y las luces tenues en contraste con el azul del agua, hay un zona de barbacoa y tumbonas, ya quiero disfrutar un momento en este espacio.   -Toda la cosas  de la casas fue diseñada para ti- me acerca a él por la cintura- ella pasaba horas deduciendo qué te gustaría, cómo te gustaría- pasa su nariz por mi cara, es una sensación hermosa- siempre pensó en ti, hasta su último aliento- no puedo aguantar y lágrimas sin esfuerzo salen de mis ojos, ella con el amor desbordado, y yo añorando amor que nunca tuve, mi padre siempre fue seco y frío y mi madre por temor a mi padre, nunca expresó algún atisbo de emoción hacia mí.   -Hermosa ¿qué sucede? - se aleja un poco al sentir con su nariz la humedad de las gotas saldas, con sus pulgares las retira- nada, nada que un abrazo no pueda aliviar- así que me abrazo a él sintiendo su olor, su calor, y mi cuerpo vibra y mi alma se siente confortada.   -Solo espero que ella haya podido sentirse amada- él se sonríe ante mi comentario- Hermosa- me dice sosteniendo mi mentón- eso te lo puedo asegurar, para mí fue como una segunda madre, y mi padre, bueno, mi padre fue su confidente, amigo y al menos por parte de mi padre, él siempre fue su enamorado, desconozco si alguna vez le correspondió de esa manera, pero de que se estimaban y querían, y de que mi padre la amaba, no lo dudes- me besa rozando mis labios, muy suavemente- nadie puede dar verdadero amor, si no lo tiene y siente en su corazón, el amor puede ser sembrado por ti mismo, ese amor propio que todos debemos tener, pero también por el amor que nos dan lo demás y eso nos hace también amar a aquellos que verdaderamente nos importan- mi sonrisa mostrando mis perlas hace que sus ojos brillen.   -Bien entonces demos la bienvenida a mi nueva vida, con nuevas personas importantes a quien amar- le digo con estruendosa sinceridad y él suelta una carcajada, que parece un poco nervioso y me hace una seña para que lo siga.   -Te daré un tour por la casa- me lleva de regreso a la estancia y nos encaminamos al comedor y al fondo a la cocina- así también le diré pronto adiós a este lugar- dice un poco triste e nostálgico y me detengo en seco haciendo que el al sentir el jalón de mi mano se detenga y me voltea a ver- No, no puedes irte- ahora soy yo la que lo jalo hacia mí y con mi mano acaricio su rostro- te acabo de encontrar, y no te soltaré, además ¿Qué pasaría si una duda me asalta en la madrugada provocándome insomnio y que podría resolverse en segundos si estuvieras a mi lado?- ahora soy yo la que continua avanzando después de soltarle mi prerrogativa, pero me detiene el jalón de su mano, ya que ahora él es que no avanza- ¿a tu lado?- frunce el ceño tratando de interpretar lo que dije, y como no aclaro nada continua- ¿lado de la cama o el cuarto de al lado?- me muerdo el labio de abajo imaginándolo a un lado mío, en mi cama, o más bien arriba o abajo, o en todas las posiciones posibles, y es tan fuerte mi imaginación que me he quedado viéndolo de arriba abajo sin disimulo- Mujer, no sabes lo que provocas en mí- me dice al mismo tiempo que me acorrala entre la pared más cercana y él, sacando me mi ensoñación, haciendo un movimiento que puedo sentir su m*****o rozándose por mi vientre y cerca de mi intimidad, por dios, este hombre no puede ser más perfecto, sigue simulando envestidas, sujetando mis manos sobre mi cabeza, ¿en qué momento me tomó las manos, mis labios se abren para expulsar un gemido y luego un jadeo, cuando golpea mi centro, tomo fuerzas suficientes para poder decir algo- yo, yo, digo que vayamos d-despacio- digo con las palabras entrecortadas, se detiene- entonces me quedo y cuando me quieras dentro- hace una pausa, dándome un beso que me muerde mi labio inferior- esperaré tu petición, y tu mandato será una dulce melodía para mis oídos- me da una risa nerviosa, mientras va soltando mis manos y resbala sus manos por mis manos, pasando por el interior de ellos, y la curvatura de mis senos, hasta llegar a mi cintura, haciendo que jadee sin querer.  Registro declarativo de derechosObras: #2107198383170 - El legado de EloiseSafeCreative https://www.safecreative.org/work/2107198383170-el-legado-de-elois  Se aleja de mí, observando como mi pecho agitado, se va calmando, y regreso a mi compostura, ya que mis piernas estaban acorraladas por las suyas, acomodo mi ropa, paso saliva y enderezo mi cara para continuar el recorrido, estoy por llevar a la cocina, me detengo en la puerta sujetando el marco con una mano y mi cintura con la otra, volteada en su dirección - ¿vienes o doy el recorrido sola?- vuelvo a morder mi labio, es instintivo, no me doy cuenta que lo hago, hasta que me percato de mi postura y la imagen que le doy de mis pechos, es que cambio rápidamente y cruzo mis brazos frente a mí, veo como él solo mueve la cabeza de un lado a otro, bajando la mirada con una sonrisa- definitivamente de sigo- ahora sí tomándome de la mano. Recorremos el resto de la casa, tiene un estudio, un despacho, una biblioteca, una sala de televisión y juegos, una cuarto de té, un pequeño salón de fiestas, la sala, y arriba varios cuartos, uno de ellos es el de Alexandre padre, que se encuentra a un lado del de mi abuela, entro en él y veo su personalidad, como aquella vez que me regaló la llave, sofisticada, sensual, hermosa, enigmática y segura de sí misma, aunque esa misma vez, vi su lado más frágil e indomable y que también se deja ver esa parte, en los colores y decoración, de reojo veo como hay una puerta que comunica al cuarto del padre de Alexandre, tenías comunicación directa, indirectamente a los ojos de los demás, no la juzgo, haría lo mismo, digo hubiera, digo pensaría, bueno a quién quiero engañar, lo haría y es probable que lo haré, bueno, eso ya lo veremos.  Nos encaminamos al otro extremo, donde está su cuarto, no entro, quiero respetar su intimidad, solo sé que huele a él y los colores son neutros y fríos, cafés, grises y blancos. A un lado está el mío, lo abro y entro, él se queda en la puerta, pero lo invito a pasar con un gesto, me sonríe amablemente, me encanta, es una mezcla de Jane Austin con Bridgerton, entre lilas, azules y verdes, con uno que otro toque de color contrastante, vaya que, si me conocía mi abuela, llevó al extremo mi romanticismo, y eso que no conoce mi lado perverso ¿o sí? Veo tres puertas, una ya está abierta y es el baño, con tina, y regadera aparte y un hermoso lavabo tocador y una zona de blancos y artículos de limpieza personal, veo algunas marcas conocidas y otras no, salgo y otra puerta es una doble, la abro y es un walking closet, un guardarropa vestidor con un pasillo y una banca en el centro, en el, están colgados, vestidos, conjuntos, abrigos, mascadas, bueno de todo, hasta zapatos, me acerco y me percato que todo es de mi medida, me dirijo a los cajones, y abro uno, ¡oh cielos¡, aquí viene lo perverso, encaje, algodón, satín, ropa interior, y camisones, decido no revisar más, no quiero pasar vergüenzas, me siento observada y va en aumento mi calor por las mejillas, así que mejor me salgo de ahí, apagando la luz y cerrando la puerta, así que decido abrir la última puerta, me quedo estática ante mi descubrimiento, es el cuarto de Alexandre. -Mi puerta siempre está abierta- se acerca y besa mi cuello, yo instintivamente le doy mejor acceso y vuelve a besarme, dándome un pequeño mordisco- depende de ti, que tan lejos o cerca me quieras- volviendo a besar mi cuello que termina succionando el lóbulo de mi oreja. Esta, esta será mi nueva vida, si antes había pensado en dudar, las caricias del dios griego, me están haciendo decir: ¡¡¡ si, si, si!!!
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