Capítulo 24: El hijo predilecto La oscuridad me da la bienvenida al abrir los ojos, tengo la certeza de haber pasado unas horas nada más desmayada por ser aún de noche, además estoy en la habitación de Ander y llevo la misma ropa de la cena. Las voces hacen eco afuera de la puerta, son más un susurro entre dos personas. Sin embargo, me esfuerzo para escuchar lo que dicen. —Está bajo mucho estrés. —Es normal, el padre de su bebé la abandonó. —¡NO HABLES ASÍ DE TU HERMANO!— le reprenden, Alarick y su madre son los dueños de las voces. —¿Nadie se da cuenta de que no es el ángel que todos piensan?— gruñe molesto. Percibo más que furia en su tono, es un dolor reprimido o ira. Lo normal, siempre estuvo bajo la sombra de su hermano y por eso se volvió rebelde, para llamar la atención que nu

