64

2604 Palabras

Me dio pánico cuando el coche arrancó, no quería que este lo hiciera. Desde la muerte de Kenan me dije a mi misma que nunca subiría a un coche y lo conduciría yo. Pero la mujer quería que fuéramos en coche y no fui capaz de decirle que no. Rece porque el coche no arrancará, pero no fue así. Kenan, si me estas obligando a superar esto, aun no creo estar preparada. Sentía que de alguna forma él quería que yo pasara página y continuará mi vida. Mantenía las dos manos al volante, me temblaban tanto como las piernas. No recordaba cómo se conducía, bien no quería recordarlo. Suerte que mis manos se movían por sí solas de forma automática. La mujer hablaba como si nada, yo no la escuchaba para ser sincera. Aún sigo sorprendida por haber llegado a él lugar de la sauna, sin chocar el coche

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR