Trate de gritar pero claramente no puede por culpa de la maldita mano que cubría mi boca, empecé a moverme frenéticamente para soltarme del agarre, pero me quedé quieta al escuchar la voz de la persona que estaba afirmandome. -Maldición Jess quedate tranquila- dijo Matt, él me soltó y yo me di la vuelta para mirarlo. -¿Eres idiota o que?- pregunté frunciendo el ceño y aún agitada- Casi me matas del susto Matt. -Lo lamento no fue mi intención- se disculpó, alto ¿Matt se acaba de disculpar?, esto es raro, dijo Pochi. -¿Porque vienes llegando a esta hora?- pregunte cual mamá apunto de regañar a su hijo por hacer alguna maldad, él me miro y sonrió. -¿Que paso Jessie, estabas preocupada por mi?- sonrió de lado, sentí que mis mejillas comenzaban a arder y desvíe la mirada. -Por supuesto, e

