A veces quiero vivir en soledad, así ya no tendría más necesidad de extrañar lo que se perdió en la oscuridad, podría vivir en una simple realidad, en la cual olvidaría todo de mi identidad, así no sentiría toda esa ansiedad, sobre la durabilidad de mi cruel eternidad. La sangre finalmente estaba corriendo en mis manos, del mismo modo en la que había brotado de aquel fragmento de cristal cuando tuve aquella visión, entonces el cuerpo cayó frente a mí hasta volverse polvo sobre el suelo. Fue allí donde comprendí que todo era cierto sobre que yo ya había cometido el error, así que no había forma de que pudiera arreglar o evitar que aquello sucediera. Pero, mientras pasaba en aquello no pude evitar mirar de reojo a Tara, ella ya había dejado claro qué cambiar las cosas siempre traía pr

