El tiempo corre demasiado lento, mientras las voces viajan en el viento, y no podemos descansar porque no hay asiento para disfrutar un poco del silencio infinito. Caminé entre la hierba alta un poco perdida y sin un destino fijo, solamente quería alejarme un poco para realizar otro Salto, pero mis pies habían comenzado a ir más lento y en vez de caminar me estaba arrastrando. No me sentía realmente débil, porque la energía finalmente había vuelto a mi cuerpo y me sentía más dispuesta a tomar decisiones. Fui avanzando poco a poco hasta que tuve que detenerme, porque extrañas imágenes empezaron a inundar mente de forma rápida, no pude visualizar las adecuadamente por su fugacidad, eran demasiado borrosas cómo para poder darle sentido. Sin embargo intenté concentrarme un poco más, en ese

