Luna Carter. Peter insiste en que deje de trabajar, y yo no le hago caso, siempre quise ser una mujer independiente, no quiero depender de él, no le voy a dar más poder sobre mi, del que ya tiene. Ninguna mujer debería de ponerse en una posición de total dependencia de un hombre, pienso colocándome la crema corporal que siempre uso después de baño. –Eres una provocadora.– Susurra –No entiendo cómo puedo gustarte así, parezco una vaca.– –Eres la vaca más hermosa, que he visto en mi vida.– Susurra besándome, ya tiene una erección. –Tengo que ir a trabajar.– Le explico –No puedes dejarme así, con hambre.– Dice señalando hacia su notable erección. –Tú siempre tienes hambre.– Bromeo yo. –No seas mala mujer, atiende a tu hombre.– Murmura haciendo un puchero. –Un rapidito.– Cedo yo y él

