Entre besos y caricias desesperadas logramos entrar a la habitación , cerrando la puerta de una patada - Si no estás listo puedo esperar ... - murmuró junto a mis labios - Pero yo ya no quiero esperar ...- respondí seguir - quiero que mi primera vez sea con mi marido - Seré gentil - tomó mi rostro entre sus manos - te deseo tanto ... - sus labios rozaban los míos con tanta lentitud desesperandome , me era inevitable no dejar escapar pequeños suspiros con cada roce Sin abandonar mis labios me guío hasta la cama , cuando pude sentirla con mis piernas me hizo sentarme en ella al mismo tiempo que abandonaba mis labios , sin poder evitarlo por los nervios trague saliva Llevó sus dedos a los botones de su camisa y comenzando de arriba para abajo a desabotonarse uno por uno sin prisa per

