Capítulo 12 Cuando entramos a la oficina veo que no se encuentra mi padre en su respectivo lugar; sin pensarlo lo acorraló en la puerta buscando con desespero sus labios los cuales el acepta haciendo este momento tan anhelado y esperado para mí, cuando nos separamos en su rostro hay un pequeño rastro de lágrimas igual que en el mío. -Lo lamento -le digo cuando me siento muy pero muy lejos de él por su seguridad ya que creo que lo terminaré violando. -Es normal siempre me sucede, los egipcios somos irresistible para las turistas, pero eso lo debo de decir yo, lo lamento mucho- inclina un poco su cabeza para después dejarme ver sus hermosos hoyuelos -solo que es raro yo vine aquí porque necesito ayuda para encontrar algo muy valioso que perdí hace años y tu padre me habló maravillas de tu

