“Pero nunca me pidas dejarte Que deje de amarte o alejarte de mí Nada que no sea quererte, cuidarte o tenerte, queriéndote así Me puedes pedir lo que sea Pero que sea junto a ti” (Marconi) —No. —Vamos Mason, solo esta vez— su voz se arrastraba, su tono era patético. —No— repitió Mason secamente— soy tu guardaespaldas no tu esclavo. Anton se hecho a reír como si las palabras de Mason fuesen muy divertidas. El Cannabis estaba afectándolo considerablemente ya que su cerebro parecía el de un niño con TDAH crónico combinado con los efectos de un alcoholizado primerizo. —Debes dejar de robar la mercancía de tu padre— le dijo Mason refiriéndose al Cannabis.— tarde o temprano va a descubrirte… y a culparme a mi. Anton volvió a reír incómodamente. —Vamos, es solo un poco. Él tiene cam

