—¿Tu lo desataste no es así? —Ada yo no… —¡Tu lo desataste!— gritó Ada. Luisa, pese a ser una mujer más fuerte y entrenada que Ada, dió un paso atrás con terror ante la furia de la mujer rubia. Ver a la templada mujer rubia levantar la voz era algo sorprendente de presenciar. Cuando Luisa no pudo sostenerle la mirada más tiempo Ada supo la respuesta. —¿Por qué… por qué lo hiciste?— había dolor en su voz ademas de la ira. Luisa dió otro paso atrás apretando el botiquín en sus manos. —El dijo que no encontraría a Mauricio sin su ayuda. No puedo…— la voz de Luisa se cortó— no puedo perderlo ¡Ada, no puedo perderlo! Ada deseó con todo su corazón en ese momento estar mas furiosa, deseó poder tomar el arma en su cintura y acabar con la mujer frente a ella pero… Pero una horrible y empá

