—Diego, debemos cambiar el medicamento o las cosas se van a poner mal para ti. —“¿Medicamento?” —musita la niña mientras sigue oyendo. —Sabia que esto iba a pasar, y estoy preparado para lo que sigue. Henri lo mira fijamente, era normal que estuviera cansado de probar una cosa tras otra, pero era necesario para poder salvar su vida. Pero Diego era una persona terca muy difícil de hacer cambiar de idea, bueno, al menos él. —¿Y que es lo que quieres? —Diego no responde —. Al menos has pensando en lo que estás haciendo ahora —el CEO levanta la mirada —. Gisela y Alba están aquí bajo tu cuidado, ¿Qué pasara con ellas dos si algo llega a pasarte a ti? Diego observa a su amigo con severidad, en ese instante no había pensando en ellas dos, él tenia mucha razón, ahora ambas estaban a su cuida

