El dolor continúa marcando nuestras vidas, saber que mamá se encuentra viva me llena de felicidad, sin embargo, enterarme de que está en un manicomio no fue agradable. Imagino tantas experiencias penosas por las que transito. Ninguna persona merece ser traicionada de esta manera tan baja. ¿El dinero compra la felicidad? Por supuesto que no. Ver a nuestra madre en esas condiciones tan deplorables fue un golpe duro a Dánae y a mí nos afectó. Simplemente, no asimilo esta verdad, aunque en esa cena algo no me cuadraba, pero jamás espere que se tratase de una canallada tan cruel. Mi pecho duele al ver su estampa tan marchita, vestía una bata amarillenta, su cabello descendía por los costados largo, descuidado y sin brillo, su mirada luce perdida, su rostro transmite tristeza y su piel deshidra

