El alma volvió a mi cuerpo, mamá se abraza a Dan y yo me corrí hacia ellas, lloramos unidas las tres —Ya lo malo paso mis amores, ya podrán ser libres, dejar esta desagradable experiencia a un lado y seremos felices de una vez por todas. —Las palabras de mi madre son sabías y las indicadas de este momento. —Gracias por cuidar de mis niñas —Le agradece a los hermanos O'Neill. —Ambos son maravillosos, mis hijas están en las mejores manos. —Un placer querida suegra —Ariel como tontea, Dan se torna roja y Uriel sonríe, la misma escena de siempre no se deciden, si hacen chicha o limonada — ¿Ya tengo su bendición para conquistar el corazón de su hermosa hija Dánae? —Pregunta despreocupado. Es experto en incomodar personas, ya que Dan chilla apenada, su rostro refleja distintas tonalidades de so

