Uriel Amaia y yo estamos en la consulta gineco-obstetra, acordamos no saber aún que será, haremos una revelación de sexo. Dánae fue quien planeará la sorpresa, ya que está muy de moda este tipo de celebración y a su parecer será más emocionante para todos, enterarnos con algunos juegos si tendremos niña o niño. La única que sabrá el género de nuestro nuevo retoño es Dán, la doctora le enviará todo por correo. —El feto va creciendo con bastante normalidad, ya las náuseas deberían de desaparecer, recuerda tomar tus vitaminas. —Aconseja la doctora. Nos despedimos y caminamos fuera de la clínica aferrados de las manos. Nos sentamos en una banqueta admiramos los árboles frondosos que rodean el lugar. — ¿Crees que sea? —Inquiere apoyando su cabeza en mi hombro, la atraje un poco más hacia mí,

