Me estoy dando una ducha de agua caliente, aprovechando la soledad de la mañana, de pronto siento un tirón Raisel me lastima, ese fue el nombre que eligieron las gemelas, sin derecho a réplica. Respiro profundo al sentir un dolor más fuerte. De un momento a otro todo se volvió intenso, mi pecho empezó a palpitar con fuerza, siento cómo se abre mi cadera y mi cuerpo se prepara para dar a luz a mi princesa. — ¡Ah! Mierda esto duele, Uriel por favor ¡Ah! —grito por ayuda. Acuno mi panza en mis manos, el agua de la tina se vuelve rojiza, siento miedo, acabó de entrar en labor de parto. —Mr. O'Neill —Gritó con fuerza, las niñas están en el colegio, Joshua se encuentra con mi madre desde anoche, ya que sentía malestares, por tal motivo ella prefirió llevárselo. —Mi reyyyy —Elevo la voz un p

