Observar a mi gemelo a los ojos después de tanto tiempo me hace revivir todo el daño que me hizo, la rabia me consume lentamente, un hermano no lástima, tu propia sangre jamás te traiciona, y tu gemelo no debería de arrebatarte lo más preciado de tu vida, el vacío vuelve una vez más y estás malditas palpitaciones desenfrenadas me hacen saber que vino a joder mi tranquilidad, anhela dañar mi felicidad. Amaia me da paz y tranquilidad, sin embargo, el regreso de Ariel alteró todo mi sistema, nuestra relación nunca ha sido la mejor desde chicos hemos tenido inconvenientes, si mamá y papá nos compraban un helado aunque fueran idénticos él siempre quería el mío y por decisión de mis padres tenía que ceder ante los caprichos de mi gemelo, aunque somos idéntico por fuera, nunca lo seremos por den

