La llamada de Amaia me descolocó por completo, su nerviosismo me preocupo de inmediato, la tensión en su tono de voz me alertó, mi familia está en peligro, sin más corrí hacia la salida, le pedí a mi secretaria que cancelara todas mis citas y al llegar al auto maneje a toda velocidad. Al llegar solicité que me entregaran a las gemelas y de inmediato eso hicieron, al salir del colegio di un montón de vueltas antes de llegar a casa, tome diferentes rutas. Amaia corre hasta el coche examina a las niñas de pies a cabeza y ahora sí me convencí de que estamos en peligro. Lo corroboré al observar las diferentes fotografías de nuestro día a día, por mi cuerpo no recorre sangre si no hielo, todo en mí se detuvo por unos dos segundos, mis palpitaciones aumentan y las lágrimas de mi esposa me dolier

