Chloe: —¡¿Qué?! ¿Qué coño quieres decir con que se han ido? –le grité a mi mejor amiga Zelia, que apartó la mirada de mí. —A-acaban de abordar su yate, y está navegando. Jacob acaba de decírmelo —dijo, y yo la fulminé con la mirada. —¡Bueno, averigua a dónde carajo van! —¡¿Cómo?! —gritó ella. —¡Paga a alguien! ¡No lo sé, joder! Averígualo —grité, y ella suspiró. —Chloe… —Cierra tu jodida boca, Zelia. Esto es tu maldita culpa de todos modos. Si hubieras ido a la maldita cita con él como se suponía, no habría conocido a esa pequeña escoria —siseé. —Chloe, obviamente no quiere estar contigo. Por qué no… —le di un revés antes de que terminara la frase, agarrándola por el pelo para que se viera obligada a mirarme. —Ni siquiera termines esa jodida frase. Él es al único que quiero, y al

