Capítulo 17. —Pero qué mujer tan rogada… — Dijo en broma. —Supongo que es por el calmante que no puedo hacer más. —¿Calmante? ¿Cuál calmante? —Es que… Me alteré mucho y me pusieron un calmante. Me sedaron casi dos horas, por eso me demoré. —¿Y por qué no me llamaste? —Yo no sabía que estabas aquí. — Dije con sinceridad. —Por Dios Dafne, no te voy a dejar sola, aquí estaré para lo que necesites, lamento mucho que hayas tenido que pasar por eso tu sola. —No digas eso, ya has hecho mucho por mí. —Y lo que falta, vamos a mi apartamento, podemos cocinar algo allá o prefieres que pasemos por algo de comer primero. —¿Con cocinar te refieres a que yo cocine? — Pregunté en broma. —No no, como crees, yo nunca quise decir eso, jamás diría algo así. —Lo dije en broma Marcos. — Le d

