Capítulo 36. Punto de vista de Marcos. Salí de mi habitación y busqué a Astrid, le rogué a todos los santos que ella todavía siguiera en el apartamento, pues quería pedirle que si podía cocinar algo bien rico para está noche. —¿Busca algo, señor? — Escuché su voz justo a mis espaldas, me di la vuelta tan rápido como pude. —¡Si! Te estaba buscando, necesito pedirte un favor enorme, pero así de enorme — abrí mis manos, como mostrándole el tamaño del favor que iba a pedirle. —Pues, si no es nada malo si puedo hacerlo. —No se preocupe, jamás le pediría nada malo, es solo que, quiero hacer una cena para pedir perdón, pero como sabes, no sé cocinar, pensé que quizás tú podías cocinar algo para está noche. —Ay señor Marcos, usted nomas diga que quiere que yo cocine, y de una vez me pon

