Capítulo 15. Nuestro beso terminó y volvimos a una realidad, una realidad donde no podemos estar juntos y los dos lo sabíamos, se nos notaba en la mirada. —Tenemos que bajar — Le dije y me separé de él. —Lo sé, pero desearía que este momento nunca terminara. — dijo acercándose a mí y apoyando su frente en la mía. —La verdad a mí también me gustaría que esto nunca se terminará, pero así es la vida y está es nuestra realidad. —Es una horrible realidad… — dijo con un puchero. —Si haces pucheros no me voy a querer ir nunca — dije tocando sus labios, sus pucheros se hicieron más grandes. — Marcos… —Está bien, está bien. Debemos bajar. Asentí y juntos salimos de la habitación aunque Marcos dijo que lo mejor era llegar separados, pues si alguien nos veía llegar juntos iba a pensar

