—Tienes razón, Salomón, anciano —dijo Connor, sonriendo—. Sin embargo, Trata de no imaginar que un punto claro. Yo mismo no soy un borracho, sino que me he bebido lo suficiente como para no juzgar a un hombre por su forma de actuar. — Puso una expresión de indiferencia y miró fijamente. Obviamente, beber en beber en el trabajo, eso es otra cosa. No estás en esa tesitura de hacer eso, ¿verdad? ¿no es así? —En realidad no, de ninguna manera. —Estupendo. Volviendo al concierto. Bien, necesitas saber una cierta cosa ciertamente, yo también lo haré..., con una condición. Sea como sea primero esta otra cosa... ¿Son cien siete días grandes para un comienzo? Se incrementará suponiendo que funciones admirablemente y el estudio avance. —Maravilloso. —Entonces, en ese momento, nos veremos el lu

