Miller Es el catorce de abril, me encuentro cenando con mi madre, ella es bella, de tez blanca como la nieve, ojos tan azules como el propio océano, sus manos son tan suaves que cuando me acarician siento que, me tocan todas las nubes de los confines de los cielos. Le sirve más puré a Pet, mi mejor amigo, Ethan Peterson, desde que tengo memoria lo conozco, hoy se ha de quedar en mi casa, para jugar una partida de Poniente, el mejor juego de mesa que jamás ha existido. Aunque eso nos cueste todas las horas de sueño, estamos realmente entusiasmados por empezar. Papá ha llegado a casa, de inmediato mi madre nos manada a mí a habitación, Ethan se ofrece para lavar los platos de la cena, pero mamá se niega a toda costa, preocupada y sin saber más que hacer nos regaña, entendimos, y vamos a mi

