Hemos llegado, bajo las cosas, directo a la cabaña. Al entrar me doy cuenta que tiene todas las comodidades posibles, el comandante Shelby la debe d pasar muy bien cuando viene. Sus gustos son algo preocupantes, le gusta el sadomasoquismo, pobres prostitutas. De inmediato le doy un recorrido a esta linda cabaña. La sala está con formada por un televisor de pantalla plana, un equipo de teatro en casa, una chimenea confortable, muebles y un comedor. El lugar es acogedor, voy directo a las habitaciones, hay tres, una habitación grande, imagino que es la matrimonial, y dos habitaciones pequeñas, de las tres tengo copia de sus llaves, Cantona me habló una vez de una especie de granero que funciona como una pequeña oficina, las cosas en este lugar las hacen realmente extrañas, mi hijo Simón se

