El Bakeneko y ambos Nekomata salen finalmente de las sombras y a medida que se acercan, van adoptando formas humanas. Solo Fuyuka permanece aún en su sitio, pues es desconfiada, como buen gato, y conoce a sus congéneres. Su cuerpo sigue actuando de escudo para Ayrrick. Los tres se alinean frente a mí, con rostros que sé que no son suyos ni tampoco los conozco (a saber cuándo y dónde se comieron a esas personas) y me observan con solemnidad, manteniéndose en silencio. -¿Quién dirá algo primero? Porque imagino que tienen sus opiniones y quieren expresarlas, de lo contrario o habrían atacado con los demás, o ya se habrían ido. Kasumi es quien rompe el silencio. -Solo queremos saber quién es él para que usted lo proteja, siendo que apesta a cazador. -Somos monstruos, es verdad, pero aún

