-Yo... Su mirada fría me pone de los nervios, la calidez que antes solía ver en sus ojos cuando los contemplaba ya no está, ha desaparecido y sé bien que, aunque no fui yo quien "le puso las manos encima", es mi culpa que alguien más sí lo hiciera y no puedo excusarme de eso, por lo que tengo que aceptar que ella ya no sea la misma. Como lo tengo ya asumido, si vuelve a confiar en mí o a perdonarme alguna vez, va a ser un trabajo muy difícil, un proyecto muy ambicioso y uno que tardará mucho en poder concretarse, así que supongo que, lo mejor que puedo hacer ahora, es ser totalmente honesto, a diferencia de cómo me comporté antes. Me preocupan sus reacciones a lo que pueda decirle, mas no tengo derecho a recriminarle absolutamente nada, está en su derecho a molestarse, así que mejor hace

