–No sé qué hacer con mi cabello– se quejó Emma viéndose al espejo –, empezamos un año, necesito hacer un cambio. –Se ve lindo como lo tienes, tal vez puedas cortarlo un poco. –¿Tú crees? –Sí, porque no sé si teñirlo sea una buena opción, me gusta tu color natural. –¿Segura? Tal vez pueda hacerme unos mechones más claros, tal vez se vea bien– se encogió de hombros. –Sería buena idea– seguí viendo el álbum de fotos que hicimos de pequeñas. –Me dijo Matt que Lucy sí asistió, no la vi. –Yo sí– rodé mis ojos. –¿Qué pasó? –La muy estúpida quiso hacer problemas entre Dylan y yo, pero le recordé que la rechazó y ya. –¡Esa es mi mejor amiga! Sonreí ante su reacción. –Pero hay otra cuestión… –¿Qué?– Me ve con el ceño fruncido en el reflejo del espejo. –Astrid quiere hablar con los dos

